lunes, 24 de enero de 2011

No intentes ocultar que has pasado sin tropezar

Cada día que pasa tengo menos fe en el cambio que crea el paso del tiempo. Es como si de aquí a veinte años me siguiera viendo a mi misma en la misma casa, más vieja, más sola y más seria.

Demasiado seria.

Es como si los pilares de mis principios y mis ilusiones se fueran hundiendo en la arena. Despacio, de forma casi imperceptible. Y cuando me acabe de dar cuenta estarán completamente sepultados.

Lo peor de todo es eso, que la rutina y la estabilidad superficial que me mantiene de pie me nubla la mente haciéndome víctima de una tranquilidad corrompida por el flujo de motivaciones y planes de futuro que se me escapan de los dedos sin darme casi ni cuenta.

Olvido mis sueños, mi cabeza los ve completamente innecesarios. Lo importante es el hoy, el ahora mismo. El mañana puede esperar sentado con la cabeza baja.

¿Quieres  crear algo? ¿Quieres conseguir algo? Consíguelo ahora u olvídate de él si te lleva demasiado tiempo, porque la silenciosa voz de tu conciencia te susurrará al oído una y otra vez que no te servirá de nada gastar tu vida en algo que según ella no tendrá frutos. 

Obviamente, se equivoca, sin embargo es tan fácil hacerla caso que mi inexistente voluntad cae en sus brazos vagamente.

Soy una vaga de mierda. Y por muchos años que pasen lo seguiré siendo. Hasta que mi mente logre descifrar la señal de "Espabila" que tengo grabada detrás de los párpados.





(PD: Que sepáis que no estoy depre, esto es sólo la prueba de lo que me gusta repetirme)

1 comentario:

  1. ...
    ...
    ...
    Jó. Yo no creo que eso sea así. Vivir sin ilusiones no es vivir del todo, y un sueño, por absurdo que sea anima mucho la existencia. Yo también tengo momentos como esos, pero no te debes obsesionar con ellos. Mucho ánimo para pasar esta fase, y, como siempre digo, este es tu blog, aquí te desahogas, cuentas tu vida o haceslo que te dé la gana.

    ¡Mucho ánimo!

    Salu2

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